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Mentalidad y negocio

Los 7 errores al construir tu marca personal

5 min de lectura

Cerramos el primer capítulo del podcast con una sección que vamos a repetir siempre: melón para ti, melón para mí. Un tema, y cada uno va soltando un punto. El tema fue: errores que comete la gente al crear su marca personal.

Salieron siete. Y lo interesante es que casi todos los hemos cometido nosotros primero.

1. La parálisis por perfeccionismo

Confesión del episodio: hay muchísimo material grabado y casi editado guardado en un disco duro, sin publicar, porque «no me convence la iluminación» o por detalles que nadie más notaría. Contenido de valor, parado durante años por pulir lo insignificante.

La cuenta es dolorosa: si todo eso llevara tiempo publicado, la marca personal ya sería otra. El contenido imperfecto publicado construye; el contenido perfecto guardado no existe.

2. Copiar en vez de inspirarte

Fórmate, mira a tus referentes, aprende de cómo cuentan las cosas. Pero hay una línea entre inspirarse y copiar, y cruzarla te borra: si haces lo mismo que tu referente, el mercado ya tiene a tu referente.

Tu forma de hablar, de moverte, de vestir, de pensar: esa es la parte que no se puede copiar. Coge las herramientas de otros y pásalas siempre por tu línea.

3. Crear contenido que no te gusta

La marca personal es una carrera larga. Si el contenido que haces te aburre, te queda un año como mucho; la constancia solo sale gratis cuando lo que haces te gusta de verdad. Nosotros disfrutamos el proceso entero —crear, estar con clientes, cerrar ventas— y por eso esto casi no es trabajo. Elige un formato que puedas disfrutar durante años, no el que esté de moda este trimestre.

4. No saber a quién le hablas

Crear contenido «para todos» es crear contenido para nadie. Define tu cliente ideal y tenlo delante cuando grabes: la marca personal se convierte en comunidad, y la comunidad en facturación, solo cuando alguien concreto siente que le hablas a él.

5. La inconstancia

La planificación importa, la estrategia importa, pero sin constancia nada de eso se materializa. Y el truco para ser constante no es la disciplina: es la identidad.

Es la analogía del gimnasio que contamos en el episodio: si vas «para adelgazar», lo dejas, porque el resultado tarda. Si vas porque te consideras deportista, no lo dejas, porque es lo que eres. Con el contenido igual: no creas contenido para hacerte famoso; creas contenido porque eres creador de contenido. Hoy con el móvil, mañana en el podcast, pasado con la cámara. Es la misma idea que popularizó James Clear en Hábitos atómicos: los hábitos que duran son los que van atados a la identidad, no al objetivo.

6. Metas que no puedes cumplir

«Voy a subir cuatro reels al día.» No, no vas a hacerlo. Y cuando falles, la frustración te va a costar más que la meta valía.

Con los clientes hacemos exactamente esto: aunque podamos producirles treinta piezas al mes, nunca aconsejamos empezar por treinta. Se empieza por diez, se cumple, y se escala. La meta buena es la que te reta pero sabes que puedes lograr si te sacrificas; a partir de ahí, superarte.

7. Dejar que te afecten los halagos

El más raro de la lista, y quizás el más importante. Si los halagos te afectan mucho —«eres un crack, qué nivel»—, las críticas te afectarán exactamente igual, porque le has dado a la opinión ajena el mando de tu estado de ánimo.

El halago se agradece, dura unos segundos, y se vuelve al trabajo. Así, cuando llegue la crítica, tampoco te moverá del camino.

Y un filtro que ayuda: mira desde dónde viene la crítica. Quien está cerca de tu posición, si ve que la cagas, viene a ayudarte. La crítica destructiva casi siempre llega desde el sofá, de gente lejos de tu posición. Pésala en consecuencia.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo empiezo a ver resultados de mi marca personal?

Antes de lo que crees en confianza («te veo por redes, me gusta cómo trabajas») y más tarde de lo que te gustaría en facturación. Por eso los errores 3 y 5 son los más caros: la mayoría abandona justo antes de que el efecto compuesto empiece a notarse.

¿En qué red social construyo mi marca personal?

En la que esté tu cliente ideal (error 4) y en la que puedas ser constante sin odiarla (errores 3 y 5). Para negocio B2B y servicios profesionales, LinkedIn e Instagram suelen rendir más que perseguir el algoritmo de moda.

¿Por qué la marca personal importa tanto ahora?

Porque el nivel técnico se ha igualado y los clientes eligen por confianza previa. Lo desarrollamos con datos en marca personal para filmmakers: ya no es opcional.


Si ya estás construyendo la tuya y tienes una historia que contar, ven de invitado al podcast: ese altavoz también es marca personal.

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