En el capítulo 6, Víctor le hizo a David Couso la pregunta que muchos filmmakers se hacen en voz baja: qué hay que hacer para entrar en rodajes grandes, más allá de ser bueno. Porque ser bueno se da por hecho. No basta con ser un hacha como jefe de producción o como ayudante de dirección, que son puestos complejos de verdad. La respuesta de David, coordinador de dirección en series y publicidad, fue honesta hasta doler: el 90 % de las vías para entrar es el padrino, el contacto, los hilos.
El 90 % es el contacto (y no es un drama)
David no habla de oídas. Él entró en la ficción porque gente con la que había hecho publicidad le llamó: habían formado equipo, había muy buena relación y, cuando surgió una serie, pensaron en él. Para David, una serie es en gran medida lo mismo que la publicidad llevado a más tiempo y a más complejidad: actores, vestuario, cambios de guion. En publicidad todo es mucho más breve.
Dicho así, padrino suena a enchufe, pero lo que describe David es otra cosa: el equipo con el que ya has rodado es tu mejor comercial. Cada rodaje de publicidad bien hecho fue la prueba que justificó la siguiente llamada. Es el mismo principio que aplicamos a la captación de clientes en marca personal para filmmakers: la gente contrata a quien conoce y a quien ha visto trabajar.
Las vías públicas que están creciendo en España
Fuera de los contactos, David reconoce que en España la cosa se va abriendo. Puso como referencia a Estados Unidos, con una gestión de departamentos y equipos mucho más horizontal y democrática, y contó que aquí se está desarrollando una red de contactos de carácter público: LinkedIn, la Film Commission de Madrid, la Film Commission de Canarias. Son mapas y agendas del sector donde aparecen los profesionales y donde cualquiera puede encontrarlos.
Él mismo recibe muchos mails por estar en esas agendas: gente nueva que quiere trabajar con él. Y contesta a todo el mundo, porque es muy de hacer equipo. El problema es el calendario: si David no está rodando, no tiene forma de ayudarte. Alguna vez ha derivado a alguien, pero es complicado. Traducido a la práctica: escribir sirve, pero sirve más cuando quien te lee está montando equipo.
Y sitio hay. Según el Informe del Sector Audiovisual 2023 que recoge Público, el empleo en actividades audiovisuales creció más de un 93 % en tres años. El sector necesita gente; lo difícil es que alguien sepa que existes justo cuando se está formando el equipo de un proyecto.
Cuando tu experiencia no cuenta
David añadió un caso que conoce de cerca: profesionales latinoamericanos que llegan a España a probar suerte con ocho años de televisión en Argentina o Colombia y aquí parece que no saben nada. No es falta de nivel, es falta de red. Hay un choque difícil y, otra vez, todo se resume en tener contactos que te metan dentro.
Víctor lo planteó desde el mismo sitio cuando hizo la pregunta: si no tienes un padrino, si no tienes a alguien que te esté dando la mano, entrar en ese mundo es complicado. Y no lo decía como queja, sino como diagnóstico. Quien llega de fuera, sea de otro país o de otro tipo de rodajes, parte de cero en la única moneda que cuenta en la ficción: que alguien del equipo responda por ti.
Lo mismo le pasa a quien viene del mundo freelance. Puedes llevar años rodando para marcas y que en una serie no te conozca nadie, porque la experiencia que no ha visto nadie del equipo es invisible. La solución es hacerla visible, no inflarla. Si te tienta vender lo que todavía no has hecho para colarte, lee antes síndrome del impostor: no vendas lo que no has logrado.
La jaula de oro: lo difícil es volver
La segunda parte de la pregunta de Víctor era la incómoda. Imagina que entras. Sales de un proyecto tocho de series, decides descansar un año y, cuando vuelves, la misma peña que te llamaba ya no te llama. Víctor lo describió como una jaula de oro: estás dentro, pero no puedes parar sin perder tu sitio, y salir te deja más fuera que antes de entrar.
Es la misma trampa que David describe con el meritorio que hace vida en una productora: dos proyectos, la productora para dos años y te quedas en el vacío. La desarrollamos en la estabilidad en el audiovisual no existe. Y tiene un primo hermano fuera de la ficción: el filmmaker que trabaja para un único cliente como si fuera su empleado, del que hablamos en falso autónomo, la jaula de oro. En los dos casos la salida es la misma: no depender de una sola puerta.
Preguntas frecuentes
¿Se puede entrar en un rodaje de series sin contactos?
Se puede, pero es la vía minoritaria. David calcula que el 90 % entra por contactos; el resto pasa por redes de carácter público como LinkedIn o las film commissions de Madrid y Canarias, que en España están creciendo.
¿Sirve escribir directamente a coordinadores y ayudantes de dirección?
Sirve, sobre todo si coincide con el momento en que están montando equipo. David contesta a todos los mails, pero reconoce que si no está rodando no puede ayudar, así que conviene volver a escribir cuando arranque un proyecto.
¿Compiten la ficción y el trabajo con marcas?
Son mercados distintos y se pueden combinar. David, Víctor y Lilo lo discuten en filmmaker contra Netflix, donde la conclusión es que las dos líneas se alimentan más de lo que compiten.
Si quieres que tu trabajo con marcas te abra puertas en lugar de encerrarte con un solo cliente, en la auditoría 1:1 revisamos tu red y tu posicionamiento.
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